España es uno de los países de la Unión Europea con más personas mayores, casi el 20% de la población. En 2060, uno de cada tres españoles tendrá más de 65 años. Este cambio en la población afecta a la vida de las personas y las comunidades, y hace necesario tomar medidas para afrontar el envejecimiento y sus consecuencias.
Uno de los grandes retos de la sociedad actual es la transformación tecnológica, que genera diferencias en la forma de adaptarse a ella. Esta brecha digital generacional es especialmente visible en las personas mayores de 65 años, que son las menos familiarizadas con las nuevas tecnologías. Muchas de ellas tienen smartphone, pero no cuentan con los conocimientos necesarios para utilizarlos, como el uso de redes sociales. Otras no disponen de smartphone y son reacias a obtener uno porque lo consideran complicado. El rápido avance de la tecnología hace cada vez más necesario poner en marcha medidas para evitar el aumento de la brecha digital y reducir su impacto negativo en las personas mayores.
El proyecto ofrece capacitación individualizada para mejorar las habilidades tecnológicas, reconociendo la importancia de la inclusión digital en la sociedad actual. Se centra en proporcionar a las personas mayores las herramientas necesarias para participar en el mundo digital, reforzando su autonomía y sus habilidades sociales. Además, se fomenta la conexión con personas de otras generaciones y la vinculación con otros entornos digitales.