Con frecuencia, el impacto psicológico que conlleva el diagnóstico de la enfermedad se ve seriamente agravado por la presencia de problemas sociales y económicos derivados o agravados por la misma, afectando no sólo al paciente, sino también a toda la unidad familiar.
- Reducción de ingresos económicos debido a posibles cambios en el ámbito laboral. Destacando los problemas de ajuste laboral debido a la pérdida de empleo, imposibilidad de realizar trabajos que impliquen un sobreesfuerzo, incapacidades temporales o permanentes o, incluso, inexistencia de ingresos en el caso de pacientes trabajadores por cuenta propia con deudas en la Seguridad Social.
- Asunción de gastos adicionales derivados de la enfermedad: prótesis, traslados a tratamiento, medicación, etc.
- Problemas físicos: posible pérdida de capacidades básicas de los pacientes, temporal o permanentemente, que influyen directamente al desarrollo de las actividades básicas de su vida diaria, incidiendo en su calidad de vida, así como en el funcionamiento y la estructura familiar.
La AECC les proporciona ayudas para que puedan hacer frente a sus gastos de primera necesidad derivados de las facturas del hogar, alimentación, medicación y productos necesarios para paliar los efectos secundarios del tratamiento oncológico, de traslados a los hospitales donde recibir el tratamiento oncológico, además de permitirles acceso a ayudas técnicas.