Enraíza Derechos trabaja desde 1985 por un mundo sin hambre y sin pobreza, sostenible y en igualdad, en el que todas las personas puedan disfrutar de sus derechos.
Para contribuir a que nuestro modelo de alimentación sea más justo y sostenible, trabajamos por reducir el desperdicio de alimentos, fenómeno de enormes dimensiones que no solo tiene grandísimas implicaciones sociales y económicas, sino también medioambientales. Si el desperdicio fuera un país, sería el tercer emisor de gases de efecto invernadero del mundo (después de EEUU y China). Además, también implica malgastar recursos naturales tan limitados y preciados: se estima que más de un 20% de la tierra cultivable y del agua dulce se emplean para producir alimentos que acabarán siendo desperdiciados.
En España el desperdicio se produce a lo largo de toda la cadena alimentaria, y un 42% procede de la fase de consumo final. Durante el año 2021 nuestros hogares tiraron a la basura 1.245 millones de kg de alimentos, algo menos que años anteriores pero todavía muy por encima de lo asumible si queremos apostar por un consumo sostenible.