Más del 50% de las personas afectadas por cáncer experimentan en su día a día elevados niveles de malestar emocional.
La solución es clara: tanto pacientes como familiares necesitan disponer de un servicio de atención psicológica que les permita aliviar y resolver sus problemas emocionales.
A pesar de ser una necesidad clave para los enfermos y familiares de cáncer, la realidad es bien distinta: la atención psicológica sigue siendo deficitaria en nuestro país.



